3 de mayo de 2009

Poesía a la Esperanza Trinitaria (Rguez Buzon)





María Stma. de la Esperanza - Trinitaria - Sevilla
María Stma. de la Esperanza - Trinitaria - Sevilla





Viene por la calle Sol
y por calle Sol no cabe,
la noche quiere ser palio
de su gracia y su donaire,
multiplica sus estrellas,
hace el lucero más grande,
tensa el terciopela azul,
más cercano y rutilante,
desmadeja el limpio ovillo
de la luna deslumbrante
y la brisa va trenzando
sus bambalinas de encaje
para el primor doloroso
de la Trinitaria Madre.

Viene por la calle Sol
y por calle Sol no cabe,
los balcones se recortan
y se reducen las calles,
parece viene mecida
por el suspiro del aire,
le van sembrando de besos
los cordones rutilantes,
luego sigue caminando
con júbilo delirante
y ya la noche es clavel
de perfume suspirante,
y se desborsda el fervor,
y se desborda la sangre,
y se desborda la luz
y la pura voz del cante,
y el piropo hecho alabanza,
y la saeta hecha Salve,
y el ¡ole! hecho requiebro,
y la lágrima que sale
del fondo del corazón
para pedir a la Madre,
mientras todo San Román
fragua de clamor se hace
para esa Reina hecha rosa
en sus gitanos rosales.

Sigue por la calle Sol
y por calle Sol no cabe,
todo le grita a su Virgen,
todo a su Esperanza aplaude,
y el pueblo entero rendido
en total presencia unánime
ni se cansa de decirle
ni se cansa de mirarle,
llegando a Santa Lucía
donde a sus ventanas salen
viendo todo sin ser vistas
ese puñado de ángeles
que a la gloria de Sevilla
Sor Ángela quiso darle.

Por un sendero de acacias
ya se acercan los ciriales,
y entre el blancor de su aroma
se recortan los varales,
todo el paso se hace altar,
la flor reseca se abre,
la cera destila miel,
y en su rostro fulgurante
una sonrisa se mece
entre lágrimas que arden,
porque ya en ese momento
que no puede explicar nadie,
no se sabe si bajó
el Cielo por recrearse
o es que Sevilla subió
al Cielo por un instante,
y se trajo esta Esperanza
tan divina y tan radiante,
que de gritarle ¡Bonita!
no hay corazón que se canse.

Cuando entra la Esperanza
la noche pena se hace
y en una Cruz de suspiro
prende su sudario el aire





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo blog