7 de octubre de 2014

La bella Susona - Leyenda de Sevilla



La bella Susona - Sevilla
La bella Susona - Sevilla
En el siglo XIV, los judíos, tras la persecución de que fueron objeto, consiguieron cierta calma en su situación social al amparo de la realeza que les dio determinadas garantías para poder continuar en la península libres. A pesar de ello eran objeto de chanzas y de desplantes por parte del resto de los ciudadanos que no los veían del todo con buenos ojos.

Este estado de cosas hizo que los judíos se sintiesen que no eran tratados como merecían y que entre sus miembros fuese creciendo un odio a las otras comunidades religiosas asentadas en Sevilla, lo que desencadenó la leyenda que ahora contamos.

Diego Susón, ilustre miembro de la comunidad judía sevillana, harto de esta situación gestó un plan que debería servir para un levantamiento de los judíos de la capital. Su intención era sembrar el terror en Sevilla y aprovechar la situación, al igual que antaño los judíos habían actuado en contra de los visigodos que los tenían subyugados, facilitando la invasión de las fuerzas musulmanas como venganza por los ultrajes recibidos.

La bella Susona - Sevilla
La bella Susona - Sevilla
Diego Susón tenía una hija adolescente, dicen que hermosa como ella sola, que se ganó con su belleza el sobre nombre de "la fermosa fembra". Este hija, alentada por los múltiples piropos que recibía pensó que su belleza le serviría para subir en la escala social de Sevilla, aún a pesar de ser judía. A tal fin mantenía relaciones secretas con un noble cristiano de ilustre familia.

En casa de Diego se sucedían las reuniones en las que se trataban los pasos a seguir para conseguir la sublevación de los judíos, primero en Sevilla y más adelante en el resto de España. En esos planes se incluía el asesinato de ilustres miembros de la nobleza sevillana, estando entre estos el amado de la hija de Diego Susón, la cual, enterada de los planes de su padre maquinó como salvar a su enamorado.

No viendo otra solución Susona abandonó de noche la casa paterna y se dirigió hacia la de su amante, al cual contó punto por punto todo cuando había oído. El caballero puso los hechos en conocimiento de Diego de Merlo, asistente de la ciudad que mando encarcelar a Diego Susón y cuantos judíos participaban en la conspiración los cuales, en breves fechas, fueron ajusticiados en la zona de Tablada.

La bella Susona - Sevilla
La bella Susona - Sevilla
Susona, arrepentida por lo que había hecho cuentan que acudió a pedir confesión a la Catedral donde se le bautizó y se le recomendó que expiase sus pecados en un convento, ingresando al instante y permaneciendo varios años enclaustrada. Cuando creyó calmado su espíritu regreso a su casa viviendo una vida ejemplar hasta el momento de su fallecimiento.

La sorpresa llegó después, al abrir su testamento se encontró una rara petición por parte de Susona, pedía que su cuerpo fuese decapitado y su cabeza colgada de un clavo sobre la puerta de su casa como ejemplo por su mala acción.

Allí permaneció durante bastantes decenios la calavera, quizás hasta mediados del siglo XVII, atestiguando diversos escritos que en 1600 allí permanecía. Por ello a esta calle se la llamó la "calle de la muerte", nombre que fue modificado en el siglo XIX por el de calle "Susona", nombre que aún permanece en el nomenclátor de Sevilla.



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