Monumento al Sagrado Corazón (San Juan de Aznalfarache)







El monumento al Sagrado Corazón, enclavado en la cercana localidad de San Juan de Aznalfarache, en la barriada del monumento, es un torre construida mientras el Cardenal Segura era Arzobispo de la diócesis de Sevilla, siendo de él mismo el diseño, y donde iban a ser albergados los restos mortales del insigne Cardenal.

La zona donde se levanta el monumento es un enclave privilegiado, su cercanía a Sevilla y la altitud del mismo hace que los distintos pueblos que vivieron en esta zona utilizaran estos altos como otero y lugar de observación, lo cual queda demostrado por los restos arqueológicos hallados en su subsuelo.

El nombre de la localidad de "San Juan de Aznalfarache" parece provenir de la unión de "Hins Al-faray " ( nombre que se dio a la fortaleza levantada alrededor de 1197 por el califa Abu Yusuf-Mansor en este lugar, significando Castillo del Miradero ) y San Juan ( en honor a la orden de San Juan de Jerusalem, a la cual le es cedido el castillo tras la toma de Sevilla por Fernando III el Santo, en 1248 ).

Siglos después tomaron posesión del castillo los cartujos que lo retronstruyeron debido a su avanzado estado de deteriodo entre los S. XVI - XVII, añadiendo un convento y una iglesia. Este convento, como tantos otros, desapareció tras las desamortizaciones del S. XIX, manteniéndose la iglesia, que es la que actualmente puede verse en el complejo monumental.

El monumento se levanta en una superficie de 3 hectáreas en la barriada de Ntra Sra de Loreto, a la sazón patrona del arma de aviación, pues la barriada se levantó para dar alojamiento a los trabajadores de la base aerea de Tablada; a pesar de ello hoy la zona es conocida como barriada del monumento, estando sus calles dedicadas a distintas bases aereas.

El estilo arquitectónico se inserta en la corriente historicista que origina una arquitectura  regionalista con caracteristicas  neorenacentistas, neobarrocas y neomudejar, comenzó a construirse en el año 1945 y de concluyó en julio de 1949, aún cuando su inauguración se produjo en noviembre del año anterior.

El arquitecto responsable fue Aurelio Gómez Millán ( Julio 1898 - Abril 1991 ), hermano de los también arquitectos José y Antonio y del farmaceutico Ignacio Gomez Millan, hijos de D. José Goméz Otero, importante arquitecto representante del regionalismo andaluz. Aurelio era asimismo cuñado de Anibal Gonzalez, y entre sus obras podemos admirar en Sevilla el Coliseo, antiguo teatro Reina Mercedes, la capilla del Patrocinio, la antigua Casa de Socorro de Triana en la calle san Jacinto o el Pabellón Domecq de la Exposición del 29.

El monumento en si, una torre ladrillo de 33 metros, con detalles mudéjares y neobarrocos, coronada por una estatua de Jesús de 8 metros realizada en marmol blanco por José Lafitta, está situado en un patio semicircular de 75 metros de diámetro, imitación de la Plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, que posee una columnata que da acceso a diversas dependencias del recinto, en concreto al Convento de la Visitación de las hermanas Salesas, al Colegio de las Teresianas, una capilla llamada del Perdón, la casa donde se realizan los ejercicios espirituales y un jardín con hospederia, anterior cementerio del pueblo. Asimismo se encuentra junto a la plaza la Iglesia de los Sagrados Corazones de la cual hemos hablado anteriormente.

La torre se decora con tres esculturas representando la Coronación de la Santisima Virgen, la transfiguración de Jesús y un Crucificado, estando en el lado libre de estatua una puerta que da acceso mediante una escalinata a la cripta inferior.

En la indicada cripta subterranea se encuentra la Capilla de San Pio X, lugar de enterramiento de la familia Sánchez-Dalp. También en la cripta hay una capilla que aloja el cadaver de la Viuda de Urcola. En el panteón del Cardenal están los restos de sus Padres, Pedro y Juliana, y sus tres hermanos, Quintin, Emiliano y Paz, amén del cuerpo del insigne prelado; esta capilla tiene en su interior una Virgen de las Misericordias en alabastro.

Como curiosidad, debido a la elevada pendiente donde esta alojado el monumento, desde la cota inferior hasta la plaza se ha aprovechado la ladera del monte para realizar un itinerario devocional, escaleras, rampas, terrajas ajardinadas y altares intercalados forman un recorrido dedicado a los misterios del Rosario.

El Templo, dedicado a los Sagrados Corazones, consta de una sola nave, su planta es de cruz latina con 4 tramos, crucero y presbiterio cuadrado. Se cubre con bóveda de cañón con pechinas y arcos fajones, a excepción del crucero cuya cubierta es una bóveda semiesferica. Las pechinas se decoran con escudos nobiliarios enmarcados en hojarasca. La entrada se encuentra a los pies de la nave y junto a ella hay una torre que remata un capitel extremadamente simple.

El elemento de más valor de la edificación lo encontramos en el altar mayor, es su retablo, obra de 1639 realizado por Miguel Cano, ensamblador de retablos, las esculturas corresponden a su hijo, el escultor granadino Alonso Cano, y los lienzos de estilo manierista están relizados por Juan de la Encina, el maestro pintor en cuyo taller realizó su formación el gran pintor del barroco Bartolomé Esteban Murillo. Respeto al dorado lo realizó Gaspar de Rivas.

Este retablo, conocido como "retablo de los Juanes", en honor de San Juan Bautista y San Juan Evangelista, se realizó en su día para ser contemplado en la Iglesia de San Juan de la Palma de Sevilla, pero en 1710 se trasladó desde su primera sede hasta la Iglesia del Convento de San Juan, donde hoy podemos admirarlo.

De las cinco pinturas de Juan del Castillo ( Juan del Castillo se formó en la última parte del siglo XVI con tendencias tardías del manierismo, a partir de la segunda década del siglo XVII su arte evolucionó hacia el naturalismo con un cromatismo más cálido. su obra denota influencia de Pacheco, del joven Velázquez, Zurbarán y Roelas ) que contiene el retablo, tres estan dedicadas a San Juan Bautista ( Nacimiento de San Juan - Bautismo de Cristo - Predicación de San Juan Bautista ) y dos a San Juan Evangelista ( Visión de San Juan en Patmos - Martirio de San Juan en la tina con aceite hirviendo ). En el camarín que cubre el centro del retablo estaba colocada una imagen de San Juan Bautista, obra de Alonso Cano que hoy se encuentra nada más y nada menos que en Barcelona.

En el ático del retablo hay un crucificado con rasgos de escultura nórdica que pudiese pertenecer a un calvario , puede ser de principios del S. XVI. Sobre el camarín, en la parte inferior del retablo, dos ángeles sostienen un plato con la cabeza de San Juan Bautista, ejecutado por orden de Salomé

Los muros laterales del presbiterio están adornados con dos lienzos de Peblo Legot de 1647, uno de ellos con la imagen de Cristo y el otro con la de San Felipe. Distribuidos por distintas dependencias se encuentran otros lienzos correspondientes a la misma serie, pues todos ellos forman parte de un apostolado encargado a su autor. Un cuadro de la Adoración de los pastores de un discípulo de Murillo, fechado en S. XVII y otro con la aparición de Cristo a Santa Teresa se encuentran situados en el presbiterio sobre los dos cuadros antes referidos.

En el crucero se encuentran dos retablos, obras de Fernando de Barahona, discípulo de Duque Cornejo y realizados a finales del S. XVII. Uno de ellos con una imagen central de La Inmaculada, con Santa Bárbara y una santa dominica en los laterales. El otro dedicado a La Dolorosa, con San Juan y la Magdalena en los laterales. En los dos áticos están represantados la Santa Cena y el Descendimiento.

Recorriendo la iglesia, empezando por los pies de la nave del evangelio, nos encontramos:

Retablo con lienzo de la aparición de la Virgen a San Ignacio, obra de Rafael Blas Rodriguez de 1943

Retablo dedicado a San Miguel de fines de S. XVII

Retablo dedicado a San José, de 1725, San José está acompañado por las imágenes de Santa Isabel de Hungría y Santa Isabel de Portugal, con un relieve de los desposorios en el ático.

Sobre este muro del evangelio hay dos lienzos, uno del S. XVII representando la Última Cena y otro con el Padre Eterno de fianles del S. XVIII obra de Juan de Espinal

En el muro de la Epístola observaremos, partiendo de la cabecera de la nave

Retablo dedicado a San Antonio de Padua, de finales del S. XVII, incluye dos imagenes de Santa Clara y de Santa Rosa de Lima, estando el ático ocupado por un relieve de la predicación de San Antonio

Retablo conteniendo un lienzo de la Sagrada Familia con San Juanito, finales del S. XVII

Retablo con pintura de la Aparicion de Cristo a una Santa, lo firma Rafael blas Rodriguez en 1943

También en este muro de la epístola hay dos lienzos,  una copia del S. XIX de un cuadro de Murillo, Abrazo de Cristo a San Francisco, y otro conla estigmatización de San Francisco de S. XVII.

La Sacristía es de estilo neomudéjar, planta rectangular con dos tramos que separa un arco polilobulado apoyado en columnas de mármol sobre las cuales hay un capitel de avispero, la bóveda posee nervaduras de tipo califal y sus muros estan alicatados. Posee un retablo de cerámica de estilo neogótico con una Virgen con Niño y ángeles
























 
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